SaRenna Lee nació el 10 de agosto de 1994 en Miami, Florida, en el seno de una familia de ascendencia mixta cubana y puertorriqueña. Creció en un entorno multicultural que le permitió desarrollar fluidez tanto en inglés como en español desde pequeña. Durante su adolescencia, mostró interés por las artes escénicas y la danza, actividades que practicó durante varios años antes de considerar cualquier camino profesional en el entretenimiento para adultos.
Tras cumplir los 18 años, SaRenna trabajó brevemente como camarera y modelo de webcam para costear sus estudios. En 2014, mientras vivía en Los Ángeles, una amiga que ya formaba parte de la industria para adultos la animó a asistir a un casting. Allí llamó la atención de un representante de una agencia especializada, quien destacó su carisma natural y su presencia frente a la cámara. Pocos meses después, en agosto de 2014, firmó su primer contrato con una productora reconocida, debutando oficialmente con una escena que combinaba su soltura bilingüe con una actitud profesional que rápidamente le valió reconocimiento.
A diferencia de muchas intérpretes que comienzan sin experiencia previa, SaRenna decidió tomar cursos de interpretación y expresión corporal durante sus primeros meses en el medio. Según ha comentado en entrevistas, esta preparación le ayudó a sentirse más segura y a entender el rodaje como un trabajo creativo, no únicamente como una actividad comercial. Su capacidad para alternar entre inglés y español con naturalidad la convirtió en una artista versátil, capaz de desenvolverse en producciones internacionales sin barreras idiomáticas.
En 2016, SaRenna fue nominada a un premio de la industria en la categoría de «Mejor escena de chica/chica», reconocimiento que consolidó su nombre entre las figuras emergentes del momento. Ese mismo año inauguró su sitio web oficial, donde compartía contenido exclusivo y diarios de rodaje escritos por ella misma, una estrategia poco común en aquel entonces. En 2018, decidió tomarse un descanso de las grabaciones regulares para viajar por Centroamérica y reconectar con sus raíces familiares. Durante ese período documentó sus experiencias en redes sociales, mostrando un lado más personal y reflexivo que aumentó su base de seguidores.
Gracias a su dominio del español, SaRenna participó en varias producciones filmadas en México y España entre 2019 y 2021. En esos proyectos asumió roles de coordinación de diálogos y traducción en set, una labor que ella misma describió como «natural y gratificante». También incursionó en la dirección de escenas para un sello independiente, dirigiendo tres cortometrajes de temática romántica que fueron bien recibidos por la crítica especializada. En una entrevista de 2020 señaló que su objetivo era demostrar que las intérpretes bilingües pueden aportar valor más allá de la actuación.
Fuera de la cámara, SaRenna ha mantenido un perfil reservado respecto a su vida sentimental, pero ha compartido públicamente su pasión por la cocina caribeña y la lectura de novelas históricas. En varias ocasiones ha manifestado que su entrada a la industria no fue producto de una necesidad económica, sino de una curiosidad auténtica por explorar su sexualidad en un entorno profesional. A lo largo de los años ha defendido la importancia de los límites claros y la comunicación en el trabajo, temas que abordó en un breve ensayo publicado en su página personal en 2022. Actualmente reside entre Miami y Los Ángeles, alternando proyectos audiovisuales con mentorías informales a nuevas actrices que comienzan en el rubro.